Implantes unitarios

IMPLANTES DENTALES

Aproximadamente 30 millones de personas viven sin dientes naturales en uno o ambos maxilares. Según la encuesta de salud Oral de 2015, en España, 6 de cada 10 persona ha perdido un diente a la edad de 35 años. Sin embargo, cada vez más y más pacientes están optando por implantes dentales como primera opción en el reemplazo de los dientes perdidos. La Sociedad Española de Implantes estima que se colocan entre 300 000 a 400 000 implantes por año, aunque estas cifras crecen rápidamente. Los implantes de titanio modernos se desarrollaron por primera vez en la década de 1950, pero los arqueólogos han determinado que los antiguos egipcios y Mayas fueron las primeras culturas en implantar dientes artificiales.

Un implante dental es un poste cilíndrico o cónico con doble rosca: una externa que va roscada al hueso, al que debe integrarse, y una interna en la cual va roscado la corona que será visible en la boca. Usualmente es de titanio y su finalidad es crear una base o soporte que sustituye a la raíz natural del diente; sobre el cual se pueden colocar coronas individuales, o prótesis parciales o totales, fijas o removibles.

Los implantes dentales están hechos para durar. Esto los convierten en una opción definitiva para sustituir los dientes perdidos. Es la solución más rentable a largo plazo. Los puentes dentales soportados por dientes naturales sólo duran entre cinco a siete años, y con el cuidado adecuado a menudo más de 10 años, pero en algún momento pueden necesitar ser reemplazados. Estos costos se van suman con el tiempo. Sin embargo, se estima que la supervivencia de un implante mandibular puede estar entre 90-93% tras seguimiento de 5 años y un 86,5% tras seguimiento de entre 10 y 15 años.

Sabes que…

Como tantos otros descubrimientos científicos, los implantes dentales fueron descubiertos gracias a la serendipia. En 1952 el profesor sueco Per-Ingvar Brånemark, cirujano ortopedista estudiaba la microcirculación de los injertos óseos. Para este fin precisaba de un aditamento de titanio. Al finalizar su investigación, para su sorpresa, el titanio se había adherido inseparablemente al hueso y este presentaba una vitalidad organizada alrededor del metal: sin proponérselo, Brånemark acababa de descubrir la oseointegración, base científica que dio origen a los implantes dentales.

El primer paciente tratado por Brånemark fue el sueco Gösta Larsson, a quien le instaló cuatro implantes en el maxilar inferior en 1965. A partir de ese año se proyectó el estudio clínico más riguroso y documentado en la historia de la odontología, como fue el seguimiento longitudinal por 24 años de 700 pacientes, que recibieron 4.636 implantes Brånemark.

 

Procedimiento del Implante Dental

Para la mayoría de los pacientes, la colocación de los implantes dentales requiere de dos fases. Primero se colocan quirúrgicamente en los maxilares y luego, transcurrido de tres a cuatro meses, se destapan, para comenzar la segunda fase protésica.

 

Primera fase quirúrgica

La cirugía de implante se realiza generalmente de forma ambulatoria en la clínica dental bajo los efectos de la anestesia local o en un medio hospitalario bajo los efectos de la anestesia general. El cirujano puede administrar un sedante o usar óxido nitroso para relajar al paciente durante la cirugía.

Una vez conseguido que la zona a intervenir este anestesiada se procede a realizar una incisión a nivel de reborde alveolar si se ha planificado un0a cirugía abierta o hacer un punch si la cirugía será cerrada. Luego se comienza a pasar una secuencia de fresado dependiendo de la longitud y grosor del implante; de la calidad del hueso; del profesional y de las sugerencias del fabricante. Posteriormente se enrosca el implante de manera manual o con micromotor. Para finalizar, si se hizo una cirugía abierta se dan unos puntos de sutura para dejar cubierto el implante, de lo contrario, quedara visible

En casos de reabsorción o pérdida extrema de hueso esta primera fase quirúrgica puede dividirse en dos sub-fases, siendo la primera para la colocación de injertos de hueso o implantes expansores de cresta que nos permitan ganar parte del hueso perdido, y la segunda para la colocación de los implantes.

En algunos pacientes donde el seno maxilar, una de las cavidades neumática del cráneo, este bajo limitando la altura de hueso para colocar un implante con longitud y grosor apropiado para soportar las fuerzas de la masticación será necesario hacer una elevación de la membrana del seno para poder ganar sitio para los implantes. Este procedimiento también puede ser abierto o cerrado. El cerrado se realiza compactando el hueso desde adentro de los orificios creados para colocar el implante. Con este procedimiento se ganan aproximadamente hasta 3 mm de grosor, pero cuando se necesita más de estas dimensiones hay que realizar una elevación de seno abierta. Para ello se realiza una ventana ósea por vestibular de los primeros molares para acceder a la membrana, la cual se levanta y se rellena con hueso. Con este procedimiento se logra la altura de hueso que se necesita para la colocación de los implantes.

Una vez colocados, los implantes quedarán sumergidos en el hueso esperando el tiempo necesario para la oseointegración (proceso fisiológico mediante el cual crece hueso entre las estrías del implante, para formar un todo). Este periodo puede ser aproximadamente de 3 meses para la mandíbula y 4-5 meses para el maxilar superior. El tiempo de espera entre maxilar y mandíbula se debe a que el hueso de la mandíbula es más compacto que el maxilar que resulta más esponjoso.

Los cuidados del postoperatorio inmediato se listan a continuación:

  • Mantenga la gasa presionada durante 30 minutos. Si pasado este periodo de tiempo continuara el sangrado, sustituya la gasa por una limpia y presiónela por otros 30 minutos más.
  • No coma nada hasta que no se le pasen los efectos de la anestesia. Esto podría tardar de 4 a 6 horas después de la intervención. Si lo hiciese podría morderse la lengua o los labios.
  • Cuando vaya a comer que sean alimentos fríos, nada caliente. Durante los primeros días habrá que seguir una dieta blanda o líquida.
  • No se debe fumar. Los adictos al tabaco deben considerar que ésta es una buena oportunidad para abandonar el hábito, ya que éste es uno de los factores de riesgo más significativos para la pérdida de un implante. Además, en las primeras 24 horas el humo caliente que se aspira aumenta el riesgo de sangrado.
  • Tampoco debe ingerirse alcohol.
  • No se cepille los dientes, no se aclare ni haga enjuagues en las 24 horas siguientes a la intervención. Pasado este día es fundamental mantener una cuidadosa higiene oral, se pueden realizar enjuagues con agua tibia con sal o con colutorios que contengan clorhexidina. Los enjuagues deben ser suaves.
  • Se debe evitar la realización de esfuerzos físicos como levantar peso o practicar deporte durante la semana posterior a la cirugía.
  • Conviene asegurarse de que mientras se duerme la cabeza se mantiene a un nivel más elevado que el resto del cuerpo.
  • Para reducir el dolor se puede aplicar frío (desde el exterior de la boca) sobre la zona intervenida y utilizar analgésicos o antiinflamatorios, hasta que éste desaparezca.
  • Es normal que en las primeras 72 horas pueda presentarse algo de fiebre.
  • Uno de los efectos inmediatos de la intervención es la inflamación de la zona donde se ha realizado el implante, que comienza remitir al cabo de uno o dos días.
  • Una vez que se retiran los puntos es importante evitar tocar el implante con los dedos o presionarlo con la lengua, ya que puede afectar al proceso de osteointegración. El cepillado para la higiene oral de la zona del implante debe realizarse con delicadeza.

Segunda fase Protésica

En un periodo aproximado de 3 a 4 meses, que variará en función de la localización del implante y el tipo de hueso sobre el que asienta se podrá comenzar la segunda fase. Previamente el cirujano debe descubrir el implante y colocar un pilar de cicatrización. Este se hará visible en la boca y permitirá una cicatrización alrededor del implante para poder hacer una copia fiel de los tejidos blandos. Este es un paso intermedio para poder colocar la prótesis definitiva o corona. Esta intervención requiere solo anestesia local y en ocasiones será necesario dar unos puntos de sutura. La duración suele ser de menos de 1 hora, dependiendo del número de implantes. Se tomará una radiografía y en algunos casos una medida para confeccionar la prótesis provisional.

Transcurridos aproximadamente 10 a 15 días desde la colocación de los pilares de cicatrización podremos comenzar a tomar medidas para la confección de la prótesis, puentes o coronas que se atornillaran o cementaran sobre los implantes.